Mi nombre es Oceana, soy una chica normal, propia del siglo XXI con todo lo que ello conlleva: sus sacrificios, ganas de saborear la vida cada minuto que pasa (aunque a veces esto sea complicado) , conocer cosas nuevas de todos los ámbitos, aprender sobre las cosas que me gustan... Esto es lo que voy ha hacer en este blog. Voy a hablar de mis inquietudes, de mis intereses, de todo lo que voy aprendiendo, en fin, de todo aquello que me apetezca compartir con todo aquel que quiera leerme. Puede que en diferentes aspectos no esteis del todo de acuerdo pero yo hablo desde mi humilde opinión, esperando de vosotros vuestros comentarios, y haciéndoos formar parte de este blog y aprendiendo los unos de los otros.
Espero que tengamos un buen viaje juntos

Oceana

martes, 29 de diciembre de 2015

Las cosas suceden por una razón.

Leyendo mi anterior entrada me doy cuenta de todo lo que ha pasado desde entonces: tantos cambios, sorpresas, personas, maneras de pensar y de actuar...
Cuando crees que estás hundido, nadie te entiende y los odias por ello y,de-repente, una persona a la que ni si quiera conoces, desde la otra punta del mundo y de casualidad da en el clavo: "las cosas suceden por una razón" y aunque en ese momento no llegas a saber hasta que punto tenía razón, es la única persona que consigue aliviarte y no se te olvidarán esas palabras nunca más, es más, se podría decir que se vuelve en cierto modo en tu filosofía de vida, así, de la nada,
Y así era... las cosas sucedieron por una razón.

viernes, 18 de julio de 2014

Así suceden las cosas

Cuando te confías, cuando  piensas que todo va a ir bien, tu vida se derrumba, el curso de tu vida cambia, todo lo que tenías claro se va a la mierda, tu futuro, que antes se veía tan claro ahora no es nada, no sabes nada de él, las personas que más querían te defraudan, asi suceden las cosas, todo cambia, cuando piensas que todo va a ir bien aunque eso no sea lo tuyo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Es hora de decidir

Desde que somos niños se nos ha preguntado que queremos ser de mayores, pregunta que cada día era contestada con una respuesta diferente: un dia deseamos ser médicos, otro día superhéroe o un piloto y así cada día, hasta que un día nos hacemos mayores y se nos pide que de un día para otro esa decisión que apenas duraba 24 horas y sin ninguna consecuencia ahora debe de ser algo elegido a conciencia y que determinará toda nuestra vida y nuestra historia. Se nos pide que en un solo año decidamos  que hacer, quien ser, en que enfocar tu vida, todo esto en un año en el que nos encontramos sometidos a un estrés antinatural y una presión constante. Esto no debería ser así, por lo que uno mismo llega un momento que no es capaz de darse cuenta de quien es uno mismo, nos hace dudar de nosotros mismos, por lo que siempre debemos de tener en cuenta que la vida no se mide en una decisión, que esta esta llena de segundas,terceras y cuartas oportunidades, que siempre se va a sacar algo positivo de lo que se haga, incluso de cosas que uno mismo no puede controlar: una pérdida, una enfermedad... todo nos hace conocernos, todos menos no tomar decisiones y esperar que las decisiones te tomen a ti o que simplemente alguien las tome por nosotros. Para todo esto solo quiero decir: lo que nos frena son nuestras decisiones no nuestras condiciones. Vive, déjate equivocarte.

sábado, 21 de diciembre de 2013

Espíritu navideño

Comienzan las fiestas, navidades, la época del año que todo el mundo espera, pero sin embargo cada año me parece una fiesta sin sentido, solo se habla de regalos, el espíritu navideño cada vez trata más de recibir que de dar, solo hay que ver los anuncios del Corte Inglés, el "espíritu de la navidad".
Ha llegado un momento en el que nos hemos auto convencido que sin navidad no hay regalos y desde mi punto de vista es todo lo contrario. Cuando hablas con alguien acerca de la Navidad siempre se habla de esa cena familiar a la que uno nunca quiere ir y por otro lado las compras de navidad. Es una situación desconcertante puesto que esta época del año es para dar amor, encontrarnos con nuestros seres queridos y disfrutar con ellos. Por eso este año tengo un gran propósito, disfrutar más de los míos y tener un espíritu REAL navideño: he decidido que todo el dinero que se iban a gastar los reyes en mí en cosas que no necesito los voy a donar a una ONG para todas aquellas personas que con una poco de comida y servicios mínimos seguro que disfrutan y aprovechan mucho más la navidad de lo que lo haré yo misma. Porque es ahora cuando tenemos que estar todos juntos y ayudarnos los unos a los otros, ayudar a la gente que queremos y cambiar las cosas porque está claro que los políticos no lo van a hacer por nosotros, y cuando nos unamos y ayudemos, serán las navidades más felices de todas nuestras vidas.

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El miedo a un viaje real

Foto de mi viaje a Marrakech 
Desde que empecé a viajar con mi familia hace ya bastantes años siempre he pensaba lo mismo: todo esto es igual. Ahora aunque he madurado y he aprendido mucho acerca de los lugares a los voy, sigo sin entender la tendencia que tiene la gente en general a visitar lugares  con pocas diferencias tanto artísticas como culturales respecto a sus lugares de origen. Es el caso de la mayoría de los países de Europa. Claro que hay cosas interesantes que visitar en estos lugares y que tienen diferente encanto, pero desde mi punto de vista, puestos a viajar... ¿ por qué no visitar lugares con más diferencia que en el que nos solemos desenvolver?. Habrá gente que rápidamente suelten las bomba del aspecto económico, que una persona en esta situación económica no se lo puede permitir, pero realmente tampoco hay que viajar tan lejos para ver este cambio cultural, un ejemplo muy claro de esto en España es Marruecos. Pero lo gente tiende a ir a sitios con los que se siente como en casa, pero ¿la razón de viajar no es conocer lugares más allá de nuestros hogares?. Los casos que más me sorprenden son aquellos que viajan a lugares como EEUU, lo que implica un importante coste económico para realmente no ver nada que nos sorprenda. ¿Por qué sucede esto?, ¿acaso nos da miedo conocer cosas nuevas o es la reacción a todas ellas lo que nos da miedo? Desde mi punto de vista es así, el miedo a no saber con seguridad como te desenvolverás en ese lugar o si te sentirás a gusto. Es lo es lo que hace que visitemos siempre los mismos lugares, preparando cada detalle antes siquiera de nuestro aterrizaje, para que una vez que se tome tierra no halla sorpresas. La gente hoy en día tiene miedo a las aventuras, a conocer lugares de primera mano, de adentrarse en las culturas con la gente local y sobre todo: a dejarse llevar. Pienso que es una pena, puesto que esas experiencias en las que uno solo llega a un lugar con una mochila y un billete de ida son los viajes que no pasan inadvertidos, los que nos dejan realmente conocer el alma de los lugares y los que nos aportan unas experiencias que nos llevarán en muchos casos a ver las cosas de otra manera, es decir, que nos darán una felicidad menos momentánea, más duradera.

lunes, 4 de noviembre de 2013

¿Orgullo o encanto?


Aunque la sociedad avance y nosotras con ella hay aspectos en los que por lo menos yo no me siento segura. Cuando alguien me gusta puedo mandarle indirectas, acercarme a él, lanzarme... pero realmente necesito que él muestre más interés del que yo muestro, puesto que a las mujeres nos han enseñado que tenemos igualdad en todos los aspectos respecto a los hombres (de lo que estoy completamente de acuerdo), pero a su vez siempre nos enseñaron que a los hombres les gustan las mujeres difíciles, a las que cueste conquistar y por lo menos a mi me gusta un hombre que muestre interés y me trate como a una reina. Es por eso por lo que no me siento segura en el momento de hablarle, de intentar verle... me da miedo que vea que tengo interés por él y que así pierda el las ganas de seguir conociéndome, por así decirlo que piense que estoy "desesperada".
Esto no me ocurre solo a mi, he preguntado a muchas mujeres a mi alrededor y la mayoría tienen los mismos miedos que yo. Pero ¿ cómo podemos encontrar el punto medio, llevar una relación donde nosotras demos el primer paso y a su vez nos hagamos de rogar? ¿es eso posible? ¿debemos elegir entre una cosa u otra?