Mi nombre es Oceana, soy una chica normal, propia del siglo XXI con todo lo que ello conlleva: sus sacrificios, ganas de saborear la vida cada minuto que pasa (aunque a veces esto sea complicado) , conocer cosas nuevas de todos los ámbitos, aprender sobre las cosas que me gustan... Esto es lo que voy ha hacer en este blog. Voy a hablar de mis inquietudes, de mis intereses, de todo lo que voy aprendiendo, en fin, de todo aquello que me apetezca compartir con todo aquel que quiera leerme. Puede que en diferentes aspectos no esteis del todo de acuerdo pero yo hablo desde mi humilde opinión, esperando de vosotros vuestros comentarios, y haciéndoos formar parte de este blog y aprendiendo los unos de los otros.
Espero que tengamos un buen viaje juntos

Oceana

miércoles, 6 de noviembre de 2013

El miedo a un viaje real

Foto de mi viaje a Marrakech 
Desde que empecé a viajar con mi familia hace ya bastantes años siempre he pensaba lo mismo: todo esto es igual. Ahora aunque he madurado y he aprendido mucho acerca de los lugares a los voy, sigo sin entender la tendencia que tiene la gente en general a visitar lugares  con pocas diferencias tanto artísticas como culturales respecto a sus lugares de origen. Es el caso de la mayoría de los países de Europa. Claro que hay cosas interesantes que visitar en estos lugares y que tienen diferente encanto, pero desde mi punto de vista, puestos a viajar... ¿ por qué no visitar lugares con más diferencia que en el que nos solemos desenvolver?. Habrá gente que rápidamente suelten las bomba del aspecto económico, que una persona en esta situación económica no se lo puede permitir, pero realmente tampoco hay que viajar tan lejos para ver este cambio cultural, un ejemplo muy claro de esto en España es Marruecos. Pero lo gente tiende a ir a sitios con los que se siente como en casa, pero ¿la razón de viajar no es conocer lugares más allá de nuestros hogares?. Los casos que más me sorprenden son aquellos que viajan a lugares como EEUU, lo que implica un importante coste económico para realmente no ver nada que nos sorprenda. ¿Por qué sucede esto?, ¿acaso nos da miedo conocer cosas nuevas o es la reacción a todas ellas lo que nos da miedo? Desde mi punto de vista es así, el miedo a no saber con seguridad como te desenvolverás en ese lugar o si te sentirás a gusto. Es lo es lo que hace que visitemos siempre los mismos lugares, preparando cada detalle antes siquiera de nuestro aterrizaje, para que una vez que se tome tierra no halla sorpresas. La gente hoy en día tiene miedo a las aventuras, a conocer lugares de primera mano, de adentrarse en las culturas con la gente local y sobre todo: a dejarse llevar. Pienso que es una pena, puesto que esas experiencias en las que uno solo llega a un lugar con una mochila y un billete de ida son los viajes que no pasan inadvertidos, los que nos dejan realmente conocer el alma de los lugares y los que nos aportan unas experiencias que nos llevarán en muchos casos a ver las cosas de otra manera, es decir, que nos darán una felicidad menos momentánea, más duradera.

lunes, 4 de noviembre de 2013

¿Orgullo o encanto?


Aunque la sociedad avance y nosotras con ella hay aspectos en los que por lo menos yo no me siento segura. Cuando alguien me gusta puedo mandarle indirectas, acercarme a él, lanzarme... pero realmente necesito que él muestre más interés del que yo muestro, puesto que a las mujeres nos han enseñado que tenemos igualdad en todos los aspectos respecto a los hombres (de lo que estoy completamente de acuerdo), pero a su vez siempre nos enseñaron que a los hombres les gustan las mujeres difíciles, a las que cueste conquistar y por lo menos a mi me gusta un hombre que muestre interés y me trate como a una reina. Es por eso por lo que no me siento segura en el momento de hablarle, de intentar verle... me da miedo que vea que tengo interés por él y que así pierda el las ganas de seguir conociéndome, por así decirlo que piense que estoy "desesperada".
Esto no me ocurre solo a mi, he preguntado a muchas mujeres a mi alrededor y la mayoría tienen los mismos miedos que yo. Pero ¿ cómo podemos encontrar el punto medio, llevar una relación donde nosotras demos el primer paso y a su vez nos hagamos de rogar? ¿es eso posible? ¿debemos elegir entre una cosa u otra?